12 abril 2026

¿Dudas con la introducción de la alimentación complementaria? Lo que dice la nueva guía de expertos (ESPGHAN)

La nutrición durante el primer año de vida es el pilar de la salud futura. Si, como padres, entráis en un foro o consultáis recursos en redes sociales sobre maternidad y crianza, cada uno dice una cosa. Si le preguntáis a vuestras madres o suegras, ellas os dirán que a los tres meses ya os daban zumo de naranja. ¡Es normal estar confundidos! 

Recientemente, la ESPGHAN (Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica) ha publicado su Guía de Bolsillo de Alimentación del Lactante, y la gran noticia es que han pensado en todos: han publicado recursos para nosotros, los profesionales de la salud, y también materiales divulgativos para las familias.


A continuación, resumimos los puntos clave:

1. La lactancia materna: El estándar de oro
Es la mejor fuente de nutrición. Se recomienda la lactancia materna exclusiva o completa, al menos, durante las primeras 17 semanas. Si esto no es posible, es fundamental consultar con un profesional para determinar la alternativa alimentaria más segura.

2. El momento ideal para la alimentación complementaria
Ni muy pronto, ni muy tarde. La guía establece que el periodo óptimo para comenzar es entre las 17 y las 26 semanas, manteniendo la lactancia materna siempre que sea posible.

3. Introducción de alimentos: Adiós al orden estricto
Ya no existe un calendario rígido. No es obligatorio empezar por la pera y seguir por la manzana; lo aconsejable es ofrecer gradualmente una amplia variedad de alimentos.

Atención a los alérgenos: A diferencia de las recomendaciones antiguas que sugerían esperar al año para introducir huevo o pescado, la evidencia actual indica que deben introducirse de forma temprana (desde el inicio de la alimentación complementaria), de uno en uno, en pequeñas cantidades y con texturas seguras, sin retrasos.

4. De los purés a la alimentación autónoma

Es vital progresar en las texturas sin demora: los lactantes deberían consumir alimentos con grumos entre los 8 y 10 meses. Una vez alcanzado el desarrollo psicomotor adecuado, se deben incorporar alimentos que  pueda tomar con la mano para fomentar la alimentación autónoma. Además, alrededor de los 12 meses, se recomienda priorizar el uso del vaso frente al biberón.

5. Qué debemos evitar

  • Leche de vaca: Nunca como bebida principal antes de los 12 meses.

  • Zumos de fruta y bebidas azucaradas.

  • Usar la comida para calmar el llanto o como recompensa.

  • Frutos secos enteros: Existe un riesgo muy alto de atragantamiento.


Recursos disponibles: ¿Qué descargar?