Las enfermeras desempeñamos un papel clave en la atención al neonato crítico, especialmente en aquellos pacientes sometidos a ventilación mecánica. Nuestra labor va mucho más allá de realizar cuidados básicos o de observar y apagar alarmas; requiere un papel activo.
Cuando una enfermera domina la fisiopatología respiratoria, interpreta las curvas de monitorización del respirador y ajusta continuamente el oxígeno a las necesidades del neonato que está bajo su cuidado, se transforma en su escudo protector: previene un posible daño pulmonar, mejora su confort, e incluso puede contribuir a disminuir secuelas a largo plazo.
Por eso, mantenerse actualizada en ventilación mecánica debería ser prioritario, pues garantiza la calidad y la seguridad de nuestros cuidados en la UCIN. Hoy comparto el artículo publicado en Anales de Pediatría titulado "Ventilación mecánica neonatal", que aborda tanto el soporte respiratorio no invasivo (VNI) como el invasivo, así como el manejo de los cuadros clínicos más frecuentes en neonatología. Entre las conclusiones clave del artículo destacan:
- La ventilación neonatal debe priorizar siempre enfoques protectores, individualizados y sincronizados para minimizar el riesgo de lesión pulmonar .
- La VNI se consolida como la modalidad de elección inicial, reservando la ventilación invasiva de forma estricta para aquellas situaciones de fracaso claramente definido.
- La sincronización respiratoria y el empleo de modos con garantía de volumen representan elementos indispensables para reducir la lesión inducida por ventilación y mejorar los resultados clínicos tanto a corto como a largo plazo.
Te animo a leer este documento para profundizar en sus recomendaciones.
